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Block chain: el futuro ya no es lo que era

En el sector financiero, el poder de transformación digital del Blockchain permitirá evolucionar el modelo tradicional interbancario de ámbito local al internacional, independizando a las entidades de las cámaras y esquemas domésticos.

El block chain o cadena de bloques es un concepto que en el último año se ha vinculado a la futura transformación de los sectores y de los modelos de negocio establecidos. El Banco de Inglaterra emitió un dictamen en 2014 determinando que podría constituir la mayor revolución del sistema bancario en los próximos años.
Los términos que los expertos utilizan para describir el block chain son diversos como libro mayor de acontecimientos digitales, malla de nodos, excel de registros o libro contable descentralizado, entre otras.
¿Pero realmente en qué consiste y cuál es la verdadera dimensión de su impacto en el futuro?
El punto de partida para una mejor compresión requiere recorrer su definición, elementos y características.
Block chain es una tecnología que permite verificar, actualizar y mantener todos los datos de una red de forma descentralizada e independiente, eliminando intermediarios. Por tanto, faculta a una base de datos compartida, que funciona como un libro, el registro de operaciones de compra-venta o cualquier otra transacción. Su objetivo es hacer valer los derechos cuando sea necesario, sin la necesidad de intervención de un tercero y con la garantía de ejecución irrevocable de cualquier transacción proporcionada por la colectividad.

Su funcionamiento requiere la participación de los siguientes elementos:
Bloques o conjuntos de transacciones confirmadas e información adicional incluida en la cadena de bloques, que se enlazan a través de códigos alfanuméricos.
Mineros, que son los ordenadores/chips dedicados que aportan poder computacional a la red para verificar las transacciones que se llevan a cabo.
Nodos, ordenador/chip conectado a la red que utiliza un software que almacena y distribuye una copia actualizada en tiempo real de la cadena de bloques.

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Las principales características de la tecnología block chain son:
Abierto: todos los participantes conocen los movimientos y cambios que se han realizado en el documento, así como su autor.
Seguro: utiliza claves criptográficas para crear, modificar, compartir y almacenar la información, y la comunidad se encarga de proteger los datos que contiene, alertando de posibles faltas de concordancia derivadas de cada actualización.
Barato: no existe la figura del tercero para dar certeza y proporcionar confianza a las operaciones, optimizando los costes del proceso de forma notable.
Fácil de usar: permite realizar un registro distribuido resistente a la sincronización y sin necesidad de que exista un conocimiento previo entre los miembros que la conforman.
Múltiple aplicación: se puede aplicar a numerosas acciones en la que intervengan múltiples usuarios

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Desde el punto de vista de las aplicaciones, son tan numerosas como heterogéneas:
Servicios de almacenamiento en la nube distribuido, a diferencia del caso de Dropbox o Google Drive que son centralizados. Storj es una startup que posibilita que esto se haga de forma distribuida, pudiendo además sus usuarios alquilar el espacio que no utilicen a otros, al igual que hace Airbnb con alojamientos.
Registro de patentes o de propiedad intelectual. Mediante la información encriptada dentro de las transacciones se puede probar que se ha creado una tecnología en una fecha concreta, sin necesidad de hacer una aplicación formal para registrar la patente. Proof Of Existence y la española Stampery permiten hacer esto.
Comunicaciones con las Administraciones Públicas, gracias a la identificación personal infalsificable y sin necesidad de compartir datos personales. Los ahorros y garantías que podría proporcionar para la realización de un voto electrónico o la potenciación de envíos con la Agencia Tributaria, Tesorería de la Seguridad Social, Registros Públicos, etc.

Esta evolución está marcando las líneas estratégicas diseñadas por los actores de los diferentes sectores como el de telecomunicaciones (a través del Internet de las cosas), logístico (mediante sensores en la cadena de suministro), energético (gracias a los generadores de energía eléctrica de uso doméstico), turismo y transporte (mediante la validación de la prueba de identidad), salud (historiales médicos), entre otros.
En el ámbito financiero, blockchain nació como la tecnología auxiliar del bitcoin, la moneda virtual. A pesar de la volatilidad y el riesgo del bitcoin alertado por la autoridades financieras, las entidades han lanzado diversas iniciativas para entender mejor su funcionamiento y el papel que podría jugar en el futuro (BBVA con Coinbase, Bankinter con Coinffeine y Santander conjuntamente con UBS, BNY Mellon y Deutsche Bank desarrollarán el proyecto Utility Settlement). Estas alianzas se extienden a las fintech como Ripple, una plataforma de intercambio de divisas y pagos transfronterizos, o Uphold que permite el envío de transacciones de dinero instantáneas y gratuitas.
En el sector financiero su poder de transformación digital permitirá evolucionar el modelo tradicional interbancario de ámbito local al internacional, independizando a las entidades de las cámaras y esquemas domésticos. También posibilitará agilizar los procesos, como es el caso del mercado de valores, mediante los “contratos inteligentes” que a través de un software ejecutan automáticamente las cláusulas del mismo y liberan los pagos. Esto facilitará operar en tiempo real, como en el caso de Back Office mayorista, reduciendo los tres días actuales que requiere la liquidación de un bono.
La utilidad del blockchain empujará a los bancos a adoptar un nuevo papel en esta incipiente economía descentralizada a través de las transferencias financieras entre particulares, compraventa de activos financieros, financiación o préstamos personales. Igualmente los productos y servicios crowd, la economía colaborativa, los préstamos interpersonales, pagos y transacciones P2P serán cada vez más habituales.
Si la cadena de bloques como concepto sobrevive a la enorme expectación que está causando, podría introducir un nivel de democracia y objetividad en el mundo digital hasta ahora inaudito e inalcanzable en el “mundo físico”, que transforme esta época de cambio en un cambio de época.
La conclusión sobre el blockchain es que es tan necesaria la consolidación de la tecnología como el efecto disruptivo sectorial. En este recorrido se irán descubriendo y ejecutando nuevas aplicaciones que implicarán un cambio relevante en el paradigma tecnológico y financiero, lleno de oportunidades de innovación tanto para la banca como para la industria en general.

Javier Cabezas-Experto en Estrategia de Cecabank.

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