Brenda Bol dirige la sede de Cecabank en Luxemburgo, un país al que se dirigen las gestoras españolas, cada vez con más intensidad, con el objetivo de internacionalizar su negocio en un entorno regulatorio más ágil. La firma, con sede en el Gran Ducado desde hace un año, ofrece servicios de custodia y depositaría, una parte de los servicios necesarios para domiciliar un fondo en Luxemburgo o montar una estructura. Bol, con más de dos décadas de experiencia en una de las plazas financieras más relevantes del planeta, nos ayuda a comprender los pasos a seguir, las dificultades que surgen en el camino y los errores más comunes.

Cecabank ha aterrizado en Luxemburgo recientemente. ¿Qué les motivó a abrir una sucursal en el Gran Ducado?
Abrimos la sucursal empujados por la atracción de las gestoras españolas por estar en la jurisdicción de Luxemburgo. Es un mercado ‘crossboarder’ que atrae a inversores diversos que salen de España para abrirse a todo tipo de mercados. Cecabank ofrece servicios de custodia y depositaría. Además, estamos muy atentos a la regulación sobre digitalización de activos, hemos recibido la licencia MiCA y nos gustaría formar parte de ese ecosistema.
Según sus propios datos, un 14% de los fondos lanzados por firmas españolas y andorranas en los últimos cinco años cuenta con un ISIN luxemburgués. ¿Por qué cree que ha aumentado el interés?
En los últimos cinco años, hemos observado un crecimiento muy grande, tanto de gestoras lanzando fondos en Luxemburgo, como de entidades que se implantan en el país. La primera razón es la internacionalización, pero también lo hacen por la facilitad en la que se pueden establecer fondos, con la ayuda del regulador. El mercado principal es el UCITS, pero se ha llevado a cabo un gran desarrollo, durante los últimos siete u ocho años en fondos alternativos. Además, también están creciendo mucho los ETF activos. La regulación permite crear un fondo UCITS, con una clase por debajo en la que haya un ETF activo.
¿Qué tipo de gestora está más interesada en Luxemburgo? ¿Ha visto un cambio en los últimos años?
Antes eran gestoras bancarias y grandes, pero estamos viendo un crecimiento en gestoras medianas y pequeñas, tanto bancarias como no bancarias, que ven una gran oportunidad para implantarse en Luxemburgo.
Seguro que esta entrevista la leen profesionales que desean domiciliar fondos en Luxemburgo. ¿Qué pasos deben llevar a cabo?
Si la estrategia y el tipo de producto están bien definidos, los primeros contactos deben ser con un gabinete de abogados y, después, deben analizar con quién les gustaría trabajar en Luxemburgo. Los fondos necesitan un depositario, un custodio, un administrador, un transfer agent, que se encarga de la relación con los inversores, y una Management Company (ManCO) o un AIFM, en el caso de los fondos alternativos. También debe decidir si quiere construir su propia estructura en Luxemburgo, como ManCO o AIFM, o buscar a un tercero para hacerlo, algo recomendable si no es una entidad experimentada en esta jurisdicción. El proceso para domiciliar un fondo dura entre tres y seis meses.
¿Qué dificultades pueden encontrar en el camino?
Necesitan encontrar buenos proveedores, que sean competitivos con respecto a la oferta y los precios. Luxemburgo es un mercado bastante caro porque el servicio es especializado y sofisticado. También deben tener en cuenta el conocimiento del mercado y saber cómo distribuir un producto, que no es tan fácil. Si la gestora no tiene una estructura y una estrategia definidas, pueden tomar un mal camino.
Una vez que el fondo ya se ha domiciliado, ¿qué errores se suelen cometer en el primer año?
El primer año es en el que las gestoras funcionan mejor porque saben dónde deben focalizarse. Las dificultades aparecen con el crecimiento, pues es difícil gestionar el flujo de trabajo. Se requiere mucha documentación y es imprescindible estar organizado para dar toda la información necesaria a los proveedores que forman el ecosistema del fondo.
Volviendo a los mercados privados, observamos un incremento del interés en el vehículo RAIF. ¿Qué ventajas tiene con respecto a su equiparable en el mercado español, la SCR?
Es muy fácil de montar, su estructura es simple y no está regulada. No es necesario que pase por el supervisor antes de lanzarse, lo que facilita mucho su constitución, se tarda en torno a un mes en lanzarlo. Además, es abierto y, dentro de él, caben diferentes compartimentos.
¿Prevé un crecimiento significativo de las estructuras relacionadas con mercados privados en Luxemburgo?
El área en el que vemos más crecimiento son los RAIF, sobre todo, para gestoras medianas y pequeñas. Muchas entidades están replicando sus productos españoles en Luxemburgo y lo hacen en formato RAIF para salir de la jurisdicción doméstica e internacionalizar el fondo. No pierden tiempo en la constitución, la supervisión ni la autorización.